Ancud
tiene poco más de 40 mil habitantes. Es la puerta de entrada a la mítica Isla
Grande de Chiloé y se dedica principalmente a la pesca y el turismo. Es también
una comuna pobre, pero con gente muy esforzada, acostumbrada a navegar en las
difíciles aguas de la vida y lucha con el abandono en desmedro de su vecina del
sur, Castro.
Ancud
no es una ciudad con grandes atracciones para la familia, pero si hay algo que
la hace especial es el fervor y el amor que sus habitantes tienen por el
básquetbol. No sólo porque el clima no permite la práctica constante de
deportes a campo traviesa, sino porque es el deporte que los prestigia a nivel
nacional. Ancud, que ya competía desde antes en LIGASUR con los elencos de
Transmarchilay y Chilolac hasta antes de la fusión que dio origen al Comunal
Ancud, fue la primera ciudad del sur que supo ser campeón nacional en las
ediciones de 1987 (acabando con la dinastía de la Universidad Católica) y 1989
(contra uno de sus clásicos rivales, Valdivia) de la mano de figuras como Julio
Córdoba o el mítico Luis Alberto “Caco” Suárez, considerado uno de los mejores
jugadores de la historia del básquetbol chileno.
Deportes Ancud campeón DIMAYOR 1989. Créditos a fotolog.com/ancuddelayer
El
campo de batalla, el Gimnasio Fiscal de Ancud, ha sido testigo de toda la
gloria y de los altibajos del siempre (no importando el nombre) equipo celeste,
de los triunfos en LIBSUR, Dimayor, LNB y de las victorias antes sus rivales más
enconados del continente y el mejor escenario para el clásico del básquetbol y
uno de los clásicos deportivos más apasionados de Chile, frente a su eterno
rival, Castro. Pero Ancud no solo es especial por el poderío de sus jugadores y
de sus equipos en cualquier categoría. También lo es por lo que se vive fuera
del parquet, por su hinchada, por su gente.
El
hoy en día ABA Ancud es el único equipo de básquetbol (y probablemente de
cualquier disciplina deportiva en Chile) que juega todos sus partidos de local
a tablero vuelto, con la típica postal de las banderas gigantes de la ciudad,
el celeste de las empinadas galerías del gigante de calle Esmeralda y el ritmo
de la banda para exaltar el alma de sus guerreros y honrar la carrera de los
mitos y leyendas como el mismo Suárez o inolvidables como el gran Kevin Sowell
que han hecho grande a Ancud en todo el país. No hay jugador de básquetbol en
Chile que no quiera jugar en/por Ancud sólo para vivir el ambiente del Fiscal.
Un día cualquiera en el Fiscal.
En
Ancud los niños más que querer ser el próximo Alexis Sánchez, sueñan con vestir
la celeste y representar a su ciudad para repetir la vieja gloria ochentera y
volver a posicionar a Ancud como el mejor equipo de Chile. Aquí sueñan por,
quizás, ser los primeros chilotes en pisar una cancha en la mejor liga del
mundo, en la NBA, y jugar con codo a codo con las estrellas. Aquí a todos los niños se
les transmite el básquetbol, ya sea por la escuela o por la familia y es común
ver en las multicanchas eternos partidos, picados de tres por lado y a veces la
ilustre presencia de algún jugador profesional o una vieja gloria. Bellavista,
Bórquez Solar y los múltiples gimnasios repartidos por la ciudad son los
lugares donde se dan cita los “ballers” chilotes. Jóvenes y veteranos, unos más
hábiles que otros y siempre algún continental acompañan en estas veladas donde
se forjan lazos de amistad y familia.
Ancud
no sólo es la tierra de los mitos y de las leyendas, de los curantos, las
pinguineras y los fuertes españoles y sin duda es más que la puerta de entrada
a la isla mágica. Ancud ni siquiera es la capital del básquetbol chileno, es
algo más. Ancud es la mística, el corazón y alma, es el mismísimo aire que
mantiene viva la llama de nuestro cesto nacional. Ancud, sus jugadores, sus
clubes y su gente se encargan de mantenerla encendida.
Viva
Ancud, Viva La Celeste!

Excelente felicito al periodista por la descripción de este artículo . Sin duda representa a una pequeña comuna de Chiloe que se preocupa por el deporte donde los héroes a seguir por las futuras generaciones son personas esforzadas sanas y deportistas gran ejemplo a seguir.
ResponderEliminarMuy buen reportaje
ResponderEliminarYo viví los triunfos de dimayor 87 y 89
Muy emocionante
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarQue mejor descripción para el dream tema ancudino...nuestro abuelo que hoy tiene 101 años de edad..y todavía vivo, nos llevaba a ver el basquetbol de la dimayor cuando Ancud salio campeón...sin dudas momentos inolvidables y llenos de gloria...gracias por toda es pasión, alegría y también pena...todo es parte de este hermoso basquetbol llamado Ancud!
ResponderEliminarHermosas palabras del periodista....tal cual...usted lo dijo todo..he ido al basket desde el año 87 ...he sido testigo de muchos triunfos y derrotas...siempre sere ancuditano...siempre sere celeste...
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